Innovación de la gobernanza

¿Por qué la gobernanza es factor de Desarrollo Humano? Desde una concepción tradicional de Ciencia Política la “Gobernanza” es el marco de instituciones, reglas del juegos, prácticas y procesos de política pública que delimitan el funcionamiento de una organización humana, llámese empresa o Estado y muchas veces es confundido con el concepto de “Gobernabilidad” que tiene que ver con la estabilidad política, las relaciones de poder entre actores, organizaciones políticas, se refiere al equilibrio dinámico entre demandas sociales y respuestas del gobierno. Luis F. Aguilar, profesor del CIDE, identifica este fenómeno al comentar que “la Ciencia Política ha estudiado prácticamente casi todo, menos la manera como el gobierno construye y desarrolla sus decisiones”, por lo que tener gobernabilidad no necesariamente significa tener gobernanza de un Estado o país.

El Índice Global de Gobernanza del Banco Mundial, un estudio longitudinal y comparado realizado  entre 1995 y  2016 para 205 países da seguimiento de seis variables que componen la gobernanza 1. Estabilidad política/ ausencia de violencia; 2. Efectividad del Gobierno; 3. Rendición de cuentas; 4. Calidad regulatoria, 5. Estado de Derecho;  y 6. Control de la corrupción mismas que han sido establecidas por diversos organismos internacionales como variables mínimas de desarrollo. Los resultados muestran a nivel agregado que Alemania, Austria, Finlandia, Noruega, Reino Unido, Suecia, Suiza en Europa; Japón y Corea del Sur en Asia,  Australia, Nueva Zelanda en Oceanía y Canadá como el único país del continente americano tienen los mejores indicadores. Los peores indicadores a nivel mundial son los Estados Africanos,  China, Rusia, Siria, Libia y muy cerca de ellos México y los países de Centroamérica.

No es casual que los países en guerra, inestabilidad política y económica, burocracias anquilosadas, procesos poco transparentes en el gobierno, mayor corrupción y leyes favorables para los leales tengan los peores índices de gobernanza a nivel global. Asimismo aquellos países con mayor rezago educativo y tecnológico en inversión de capital humano y la subutilización de nuevas tecnologías de la información y comunicación en sus procesos se encuentran a la par de los peores calificados. El analfabetismo tecnológico en los procesos de Gobierno también es ausencia de gobernanza.   

El concepto de innovative governance establecido recientemente entre la academia contemporánea es una idea que cruza las disciplinas de la Ciencia Política, la Economía, la Administración Pública y el uso de las nuevas tecnologías de comunicación y de la información y refiere al aprovechamiento de la tecnología para transparentar y eficientar los procesos de política pública como un elemento más  para alcanzar el Desarrollo humano. No como un efecto sino como una causa más

Sobre este tema la UNESCO en una publicación editada en este año titulada Knowledge Societies Policy Handbook establece que las políticas públicas en las sociedades del conocimiento están vinculadas a la innovación y al uso de las nuevas tecnologías de la comunicación. No puede haber un proceso de gobierno sin considerar la utilización de la tecnología no sólo para optimizar y hacer más eficientes sus resultados, sino para una mayor interactividad ciudadana y minimizar los riesgos de corrupción. La nueva generación de políticas públicas no solo requiere de instituciones claras sino de una aplicación que potencialice la interacción ciudadana a través de las nuevas tecnologías de la comunicación.

México pareciera estar muy lejano a estos conceptos y todavía estemos en el debate de las reformas estructurales, en la definición de las reglas del juego.  Quizás tengamos 20 años de rezago no sólo tecnológico sino de construcción de un país que aspira medianamente al desarrollo humano. Tal vez estemos más cerca del desencanto de una democracia que no ha generado resultados esperados y más cercanos a la perpetuidad de un régimen autoritario cimentado en corrupción, clientelismo y manipulación de la Ley a su conveniencia. Mas lejanos a una sociedad del conocimiento y más cercanos a una sociedad de conveniencia.

Paradójicamente,  de acuerdo con la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), la población que utiliza internet en México ascendió durante 2015 a 65 millones de usuarios, con una penetración de 59% al cierre de ese año. Para finales de este año considerando la tasa de crecimiento exponencial se calcula entre 72% y 75% de penetración. Asimismo,  los mexicanos dedicamos diariamente 7.14 horas en promedio y en cuanto al lugar de acceso más popular, la mayoría lo hace desde su hogar (87%), mientras que los dispositivos móviles se encuentran en la segunda posición (52%), seguidos por los lugares de trabajo (38%) y las escuelas (28%). El dato más interesante es que 2 de cada 3 accesos están utilizando smartphones. La pregunta es ¿cuantos procesos de gobierno son posibles hacerlos en México utilizando esta tecnología?

Finalmente, la innovación en la gobernanza no solo refiere al acceso o a la utilización de aplicaciones para trámites de gobierno sino a la utilización de las nuevas tecnologías para comunicar acciones, incentivar la participación ciudadana, potencializar la rendición de cuentas, interactuar con los gobernados, minimizar los costos en una economía en depreciación como la nuestra. Es una apuesta por abatir la corrupción, por romper las profundas redes clientelares, por alcanzar un desarrollo humano mínimo en la era de las sociedades del conocimiento.