¿El amor dura un sexenio? Peña Nieto y Angélica Rivera ya han iniciado los trámites de divorcio

Una mujer que inició su vida como Angélica Rivera y que hoy es la Primera Dama de México. 

Aquellos que estén al mandato de una nación también estarán expuestos al escrutinio de ésta.

Angélica Rivera, conocida hace apenas seis años como la Gaviota y hoy Primera Dama, ha recorrido un largo camino para llegar hasta esto. Los métodos que haya usado para llegar a una posición en la que ya no es amada por su personaje en la telenovela Destilando amor, sino por ser la odiada esposa del Presidente de México sólo ella los sabe a ciencia cierta. En tanto, la nación se encargará de escarbar hasta hallar lo que ella no quiere revelar.

Recientemente, la periodista mexicana Sanjuana Martínez publicó un libro llamado Soy la dueña en el que analiza los cambios de Angélica Rivera. Según las investigaciones de la periodista, Angélica Rivera llegó a Televisa con apenas 14 años gracias a la ayuda de la actriz Verónica Castro. Sin embargo, Martínez afirma que su ascenso en Televisa y todo el desarrollo de su carrera como actriz se debe al matrimonio de Rivera con José Alberto, el Güero, Castro.

¿Cómo llegó a los brazos de Enrique Peña Nieto?

De acuerdo con el análisis de la periodista en el libro, después de terminar la telenovela Destilando amor y de su divorcio con el Güero Castro, Angélica Rivera formó parte de una especie de casting para la mujer que acompañaría al entonces candidato a la presidencia Enrique Peña Nieto. Según Sanjuana Martínez, las candidatas eran Galilea Montijo, Lucero y la Gaviota, cuyo perfil terminó por convencer a los encargados de la selección. Ese fue el primer paso a lo que la periodista ve como una trágica caída de la gracia nacional.

Otro de los motivos por los que actualmente la Gaviota ya no es amada por el pueblo mexicano es que dejó de lado las actividades humanitarias y caritativas de las que, por tradición, se debe encargar la Primera Dama. Las investigaciones arrojan que no ha hecho cambio alguno ni ha prestado la atención suficiente a esas tareas. Por el contrario, se ha dedicado a ostentar riquezas, a llevar encima cientos de miles de pesos en artículos de lujo y ropa de diseñador, sin mencionar la polémica que causó presentar en una revista su “Casa Blanca”.

El escándalo de la “Casa Blanca”

Poco tiempo después de su matrimonio con Enrique Peña Nieto y de que éste asumiera la presidencia, Angélica Rivera concedió un reportaje a la revista Hola mostrando la casa en la que vivía con su esposo y sus hijos, ya que la residencia presidencial era prestada, su patrimonio xcpersonal era la “Casa Blanca” ubicada en Las Lomas.

No obstante, Angélica Rivera no se dio cuenta de la ostentación de lujo que estaba haciendo, ya que enseguida del reportaje, la periodista Carmen Aristegui presentó una investigación en la que revelaba el valor de la casa de Rivera: 86 millones de pesos, aproximadamente.

Además, la investigación confirmó que la construcción estuvo a cargo del renombrado arquitecto Miguel Ángel Aragonés, quien llamó a la construcción “La Palma”. Como defensa a las investigaciones de Carmen Aristegui, la Primera Dama emitió una respuesta argumentando que la mansión estaba bajo el nombre de una constructora ya que el contrato de la compra era a plazos que ella iba cubriendo con el dinero que había acumulado en sus años de carrera artística, del monto de los últimos contratos con Televisa y de varios spots en los que había participado y por los que también había percibido ganancias monetarias.

Los comentarios y las críticas de medios y actores mexicanos no se dejaron esperar, pues para ellos la respuesta de la Gaviota era ridícula ya que los ingresos que declaraba eran excesivos.

Por otro lado, se le ha juzgado también por los inicios de su carrera, los cuales tuvieron que ver en el campo del modelaje, que sería la explicación a las fotografías en las que aparece en traje de baño.

Sin embargo, en cuanto al pasado de Angélica Rivera no hay mucho qué decir, sus orígenes en Azcapotzalco y tales fotografías son la historia típica de cualquier celebridad, que para empezar a forjarse un camino en la actuación o en la música realizaron lo “necesario”. Pero como ya se ha dicho, su carrera como actriz estuvo prácticamente manejada por el Güero Castro, cuyo divorcio y las razones de éste no han sido reveladas abiertamente.

Lo mismo sucede con la fallecida esposa de Enrique Peña Nieto. La versión oficial dice que murió de cáncer, sin embargo, quienes han intentado esclarecer por completo esos hechos se han topado con barreras imposibles de saltar. Ese asunto permanecerá cerrado hasta que ellos decidan abrirlo. Quizás en un futuro, quizá nunca.

No obstante, lo que molesta al pueblo mexicano no es que Rivera haya posado en bikini para una colección de calendarios o que gracias a su exesposo haya triunfado en la televisión, la ofensa deviene de la actitud ostentosa e insolente de Primera Dama nadando en la opulencia y su falta de interés hacia la nación y, especialmente, a los pequeños.

Si salir seleccionada como la futura primera dama fue un atino o una maldición, sólo la Gaviota lo sabe, mientras tanto, tendrá que lidiar con los juicios y el odio de quienes antes eran sus seguidores. Continuarán las críticas a su vestuario, las joyas y el tren de vida que lleva junto con sus hijas, como el reciente escándalo con el tatuador profesional Jonathan Valena, JonBoy, quien se presentó en la residencia de Los Pinos para tatuar a las hijas de Angélica Rivera. JonBoy es conocido por su trabajo artístico en celebridades como Justin Bieber, Bella Hadid, Kendall Jenner, entre otras y tiene una tarifa de al menos 1 000 dólares la hora. Además, están las fotografías de la Gaviota y sus hijas en tiendas exclusivas de Beverly Hills, donde regularmente se encuentran las casas de moda de los mejores diseñadores del mundo.

Más importante es todavía el lujoso departamento en Miami que adquirió como consuelo al verse obligada a deshacerse de “La Palma”. Pero el nuevo departamento de dimensiones apabullantes, con cancha de tenis y mayordomo no es menos lujoso.

Las investigaciones sirven para arrojar parte de la verdad, pero esa únicamente la conocen los involucrados. Lo que es cierto es que Angélica Rivera ahora goza de la vida propia de una millonaria, y a ésta también se suman sus hijas y seguramente el resto de su familia. Si son ciertas las declaraciones de la periodista Sanjuana Martínez sobre el casting para la mujer de Peña Nieto seguramente la Gaviota firmó los contratos consciente de lo que tendría que soportar y de lo que podría comprar como compensación por perder su imagen pura de Gaviota y volverse la mujer más odiada de México.