Llegará sólo a Ciudad de México el Viacrucis Migrante y se dispersará

Juchitán, Oax.- Los centroamericanos que participan en el Viacrucis Migrante acordaron llegar sólo a Ciudad de México y de ahí pretenden dispersarse para que cada uno busque la ruta que desee, ante el conflicto internacional surgido por la política antinmigrante del presidente estadunidense, Donald Trump.

Por su parte, personal del Instituto Nacional de Migración (INM) comenzó a otorgar permisos por 20 y 30 días a los participantes del Viacrucis Migrante que ingresó el miércoles al territorio istmeño de Oaxaca y que desde el sábado permanece varado en Matías Romero, ante la falta de transporte que los dirija primero a Puebla y luego a Ciudad de México.

El coordinador del movimiento, Irineo Mújica, precisó que unos 231 permisos fueron entregados a los migrantes, algunos de 20 días para que puedan trasladarse a otro sitio; y el de 30 días para que acudan ante el INM y tramiten visa por razones humanitarias.

La caravana saldrá este jueves de Matías Romero rumbo a Puebla, donde tendremos un taller con abogados y altos funcionarios especializados en derechos humanos. Posteriormente llegaremos a Ciudad de México, donde buscaremos reunirnos con integrantes de la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos y el embajador de Honduras, Alden Rivera Montes, debido a que la mayoría son de esa nacionalidad y huyen de la violencia.

Agregó que además de las reuniones que tendrán con los altos comisionados en Ciudad de México, buscarán que aquellos que tuvieron permiso para obtener visa humanitaria se les brinde el respaldo, se les pueda solicitar asilo mediante la revisión detallada de su documentación y tengan oportunidad de ingresar bajo las normas internacionales a Estados Unidos.

Los migrantes de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala expresaron que esos permisos son un logro, porque la mayoría de los participan en el Viacrucis Migrante abandonaron sus países por la violencia y no pueden regresar porque sería nuestra muerte.

* La Jornada